
De tanto batallar, olvidó el tiempo que permaneció en pie. Con el escudo en alto, al brazo izquierdo del guerrero, parecía un faro inamovible. Contra la dura superficie, ninguna de las flechas envenenadas pudo propinarle siquiera un rasguño. ¡Y qué decir de su esgrima! Peleó con tal fiereza y soltura hasta doblegar a todos los adversarios, mientras, a distancia, las madres, los abuelos y los hijos lo ayudaban a vencer.




























































Antes de que culmine el primer semestre del presente año, las primeras familias de Ciego de Ávila podrán ocupar sus nuevas viviendas, construidas a partir de contenedores marítimos reciclados. Este es el ambicioso pronóstico del proyecto que ya inició su fase de cimentación en la zona de La Rodaja, según un reporte del periódico Granma.







































