Trocha Militar de Júcaro a Morón
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- Creado: Miércoles, 14 Noviembre 2018 12:24
- Última actualización: Miércoles, 05 Diciembre 2018 17:57
- Escrito por Gobierno Provincial
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La Trocha se extiende por los municipios de Venezuela, Ciego de Ávila, Ciro Redondo y Morón, la línea militar, que partiendo de Júcaro, por donde entraban los abastecimientos para sus tropas, se extendió hacia el norte, con el objetivo de enlazar los poblados de Ciego de Ávila y Morón unido a la necesidad de dividir los territorios de oriente y occidente, mediante dicha construcción fortificada con fuertes, a su vez custodiadas por tropas y una buena comunicación además de enlace entre ellos; esta fue la razón y objetivo que dio origen a la creación de la Trocha Militar de Júcaro a Morón, cuyos trabajos se iniciaron para el año 1871 y se fueron desarrollando en el curso de aquella guerra hasta la conclusión de la misma en 1878.
El conde de Valmaseda, propuso al Ministro de Ultramar de la Corona Española la construcción de una trocha o línea fortificada con la finalidad de aislar a los rebeldes cubanos en la zona oriental de la isla e impedir que la guerra se extendiera hacia el occidente de Cuba, desgastar y privar a los mambises de armas y pertrechos y evitar que la guerra dañara las bases de sustento y posición de hacendados terratenientes y comerciantes de occidente.
Para la realización de la Línea Fortificada se procedió al desbroce de una línea de unos 60 km de longitud y casi 1 km de anchura. La trocha contó en un primer momento con 17 fuertes, siendo custodiada por más de 5.000 soldados, contando con 10 piezas de artillería que se podían trasladar de un punto a otro de la línea defensiva mediante un ferrocarril, que a su vez permitía mover las tropas con rapidez en auxilio de cualquier punto amenazado.
En total fueron construidas 68 torres o fuertes, que se elevaron hasta 14 metros; con una armadura de madera forrada de carriles, conformando una especie de garita observatorio, donde se instalaba un aparato de iluminación, que proporcionaba una intensa luz blanca, que tenía alcance de 500 a 700 metros, su capacidad ideal de tiro es de 16 hombres, contaban con servicio de agua potable ideado para posibles sitios y letrina interior.
Se construyeron 67 blokhaus erigidos entre fortín y fortín, estructuras de madera, de doble pared, rellenas de tierra y piedra, con techo de zinc a cuatro aguas, con una capacidad de al menos 8 tiradores. La construcción de abrigos para situar 401 puestos de escuchas, fue otro de los elementos constructivos, tenían una superficie de 4,5 metros cuadrados, cubiertos con una plancha de hierro galvanizado y protegidos por un parapeto, se disponían en dos líneas, de modo tal que la segunda cubriera los intervalos de los de la primera, se repartían seis garitas o puestos de escuchas, entre los fortines formando todo un conjunto en la segunda línea.
Alambrada a lo largo de los 68 kilómetros, con piquetas de madera, a 2 metros de distancia, al estilo de construcción tresbolillo, y alambre de púas, dispuesto a cuatro órdenes con faldón, y los hilos tendidos sin tensarlos, cubriendo un ancho de seis metros, para esta obra se utilizaron un total de 58 kilómetros de alambre por cada kilómetro de distancia, lo que da una idea de esta obra descomunal.
En la retaguardia se construyeron siete cuarteles para las cabeceras de las compañías, y dos para los batallones, con dos pisos, y utilización de la mampostería, de modo tal que el parapeto pudiese presentar una línea de fuego continúa. En Ciego de Ávila se construyó una torre de 30 metros de alto para las comunicaciones ópticas.
El ferrocarril, paralelo a esta línea, se encontraba a unos 80 metros detrás de la segunda línea, en rumbo a occidente, habiéndose chapeado la manigua en unos 150 metros a cada lado de la misma. Por esta vía de ferrocarril sin comunicación con otra de la isla transitaban 8 locomotoras, con sus respectivos vagones, en la ciudad de Ciego de Ávila donde radicaba la Comandancia General, también se encontraban los talleres de reparación de locomotoras y vagones.
La Trocha Militar de Júcaro a Morón constituyó un importante sistema de fortificaciones creadas por el alto mando militar español para tratar de frenar el empuje victorioso del Ejército Libertador, que durante las guerras patrióticas del siglo XIX fueran burladas en repetidas ocasiones por figuras como Máximo Gómez quién fuese el primero en cruzarla de camino a las Villas con una columna invasora de 1164 hombres, Antonio Maceo y Quintín Bandera, y en el plano local por el Brigadier José Gómez Cardoso experto conocedor del terreno y el Coronel Simón Reyes Hernández, justamente llamado el Águila de la Trocha, quién dinamitó y descarriló la locomotora La Cuenca a dos KM de Júcaro, mientras está se movía transportando tropas españolas.
Este importante Monumento Nacional fue declarado el 27 de enero de 1990 por la resolución # 67.




















