No tienen moral para señalar a Cuba en nada, absolutamente en nada, quienes convierten todo en negocio, incluso las vidas humanas.
Quienes culpan a la Revolución de las severas carencias económicas que padecemos, deberían callar por vergüenza. Porque saben y lo reconocen, que son fruto de las draconianas medidas de asfixia extrema que EE. UU. nos aplica hace seis décadas y amenaza con superar ahora.
#Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer. Cuba no agrede, es agredida por EE. UU. hace 66 años, y no amenaza, se prepara, dispuesta a defender a la Patria hasta la última gota de sangre.




