Algo que es un sueño para decenas de naciones pobres en el mundo, es ya una realidad en lo que va de año en la provincia de Ciego de Ávila, al mostrar una tasa de mortalidad infantil de 3,2 fallecidos por cada mil nacidos vivos, por lo que marcha entre las punteras en ese indicador en el país.
En las instituciones médicas de este territorio se han reportado en este período 1500 nacimientos y tal resultado representa 11 fallecimientos menos que en igual periodo de 2023.
Para que Ciego de Ávila pudiera alcanzar tal logro ha sido fundamental la labor en los municipios Chambas, Morón, Bolivia, Forencia, Ciro Redondo y Venezuela que no han tenido que lamentar muertes en estos primeros ocho meses.
Pero es evidente también que el Programa Materno Infantil de la provincia esta vez ha sacado mejor partido a la alianza entre la atención primaria y secundaria de salud; el seguimiento a las embarazadas con enfermedades crónica no trasmisibles y en la labor en los hogares maternos y consultas especializadas.
No es dedeñable tampoco los resulatados del Servicio de Neonatología en los hospitales generales Antonio Luaces Iraola, de la cabecera provincia,l y el Roberto Rodríguez de Morón.
A tales resultados debe agregarse que disminuyeron las defunciones en menores de un año por malformaciones debido a los diagnósticos prenatales realizados de manera oportuna.



