En marcha iniciativa para estabilizar producción de artículos plásticos
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- Creado: Miércoles, 03 Julio 2019 15:38
- Última actualización: Miércoles, 03 Julio 2019 15:38
- Escrito por Karín Gómez (TVA)
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Para la producción de artículos plásticos en la Empresa Juan Antonio Márquez de Ciego de Ávila resultan indispensables el polietileno y el polipropileno, materias primas que hoy Cuba no puede importar con facilidad, o al menos no los volúmenes de años atrás, cuando la brecha entre la capacidad industrial de CEPIL y sus producciones terminadas era mucho menor que la de hoy.
Un somero análisis de la confección de uno de los artículos insignes de esa fábrica, y que también figura entre los más demandados en las viviendas cubanas, ilustra el panorama. La entidad tiene previsto concluir el 2019 con un millón 400 mil escobas producidas, menos de la mitad de lo que puede confeccionarse de acuerdo a su capacidad industrial que permite confeccionar tres millones.
De tres turnos que deberían operar en la única empresa del país que produce estos útiles para el hogar, hoy funcionan dos, readecuando rutinas de trabajo y aprovechando al máximo la materia prima para mantener activa esta industria.
Así, se mezcla la resina virgen con residuos de plástico (aparentemente inservibles) generados durante el proceso productivo y con volúmenes adquiridos en la Empresa de Recuperación de Materias Primas, y a través de un tratamiento de homogeneización, se confeccionan distintos aditamentos.
Miguel Sánchez Cepero, director de la Unidad Empresarial de Base Artículos Plásticos, explica que la estrategia consiste en combinar, de acuerdo al producto, la resina virgen con el plástico de desecho en distintas proporciones que oscilan entre el 30 y el 50 por ciento.
“Por ejemplo, para las bases de las escobas, al 70 de materia prima virgen se le incorpora el 30 % de residuos recuperados, mientras para los cabos de cepillos dentales se emplean los desechos del propio proceso de moldeo, se muelen por colores y se reincorporan a las maquinas”.
Ante la interrogante de que si estos artículos pierden calidad al manufacturarlos con los residuos recuperados, Sánchez Cepero riposta que mantienen los parámetros de calidad establecidos y ello se logra porque se tienen en cuenta que al unir ambos tipos de materias primas (la virgen y la recuperada) estas tienen que coincidir con las que demanda cada producto ya sea polietileno o polipropileno de alta o baja intensidad.
La estrategia, llevada a cabo desde hace años en CEPIL y que ahora se potencia debido a la situación económica actual, no solo permite mantener activa la producción de recogedores, peines, cubos y bases para trapeadores, también sustituye importaciones, pues aditamentos como las bases para escobas que antes se adquirían en el mercado internacional, hoy se elaboran en esa industria.
Comenzó como alternativa para aprovechar los recursos en medio de una coyuntura económica compleja y hoy se trazan directrices para que la iniciativa se establezca como rutina en las líneas productivas cuyas maquinarias admitan el uso de plástico reciclado. Una opción para combinar calidad y eficiencia en la industria cubana del plástico.
