Con precaución: a toda máquina por viales turísticos
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- Creado: Miércoles, 19 Junio 2019 10:22
- Última actualización: Miércoles, 19 Junio 2019 10:22
- Escrito por Ortelio González
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La ampliación de la red vial es una de las inversiones estratégicas en la continuación del desarrollo del turismo en los cayos del Archipiélago del norte de Ciego de Ávila, pues además de los 22 kilómetros del pedraplén Turiguanó-Cayo Coco, otros 157 se encuentran asfaltados, fundamentalmente en Coco, Guillermo, Romano, y Paredón Grande, islote donde restan por concluir 8 mil metros para el acceso a ese emporio.
Entre la cifra también se encuentran los 78 kilómetros del vial de unión Coco-Romano-Jigüey, este último enclave, perteneciente a la provincia limítrofe de Camagüey.La ingeniera en obras del transporte, Elizabeth Fernández González, especialista del Centro Provincial de Vialidad en Ciego de Ávila, precisó que, aunque falta la última capa de asfalto a la mayoría de esas carreteras, por ellas se puede transitar con gran seguridad hacia los distintos accesos de los cayos incluidos en el programa de desarrollo.
Según el ingeniero civil Rubén Galbán Hernández, jefe del grupo de inversiones del propio centro, en la ejecución del vial Coco-Romano-Jigüey intervinieron fuerzas constructoras de las provincias de Camagüey y Ciego de Ávila, cuyos colectivos acondicionaron 41 kilómetros, tramo en los que erigieron tres puentes y 23 alcantarillas para facilitar las corrientes marinas, en beneficio del ecosistema de la zona, como parte de la implementación del Plan del Estado conocido como Tarea Vida.
El vertimiento de más de un millón 200 000 metros cúbicos de material en la red vial, incluida las escolleras —protección con material rocoso y rocas a ambos lados de la vía—, la ampliación de los paseos y la nivelación del vial hacia cayo Guillermo también forman parte de los trabajos, iniciados hace unas tres décadas con la construcción del pedraplén de 35 kilómetros —17 de ellos sobre el mar—Isla de Turiguanó-cayo Coco. Decisivo en la pavimentación de los viales fue el aporte de la brigada Uno de Ingeniería, perteneciente al Micons, y el protagonismo de la planta de asfalto de la isla de Turiguanó.




















